El entierro estaba previstó para las 16, pero minutos antes uno de los familiares pidió destapar el cajón para despedirse y descubrió algó insólito: estaba respirando. “Llamé a mis familiares y de inmediato lo llevamos al hospital regional, donde al llegar ya comenzó a llorar cuando lo agarró una doctora. Los médicos nos dijeron que fue un milagro, pero lo grave es que estuvimos a punto de enterrarlo vivo”, comentó el tío a los medios locales.
